Cómo reducir el consumo y el impacto medioambiental con celulosa ecológica


En celulosa menos es más y uno de los principales objetivos debe ser minimizar el consumo de papel  y promover altos estándares de higiene. Sin descuidar las necesidades de los usuarios, el entorno y los factores financieros. La verdadera responsabilidad significa el equilibrio entre consumo y respeto al entorno y medio ambiente.

La mejor fórmula es buscar productos de calidad de materias primas renovables, con orientación al cliente, desarrollo sostenible e innovación.

 

Es importante seleccionar productos y sistemas que contribuyan a reducir el consumo y generen menos desechos. Un dispensador de celulosa que funcione correctamente reduce el consumo, la necesidad de servicio y ahorra tiempo. Además, un tejido de alta absorbencia significa menos papel en el inodoro. Minimizar el consumo de papel significa menos transporte, menos desechos y, por tanto, un menor impacto en el medio ambiente.

En DIBOSCH trabajamos con fabricantes que aportan un crecimiento económico sostenible, como es el caso de la marca Katrin.

 

Katrin “Todo lo que hacemos implica sostenibilidad”

 

Toda la producción de productos Katrin, busca minimizar el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Desde la obtención de materias primas, hasta la producción, consumo Y su eliminación. La cadena de suministro está controlada y auditada por estándares internacionales. Todos los productos de papel de Katrin fabricados en los países nórdicos llevan la etiqueta ecológica Nordic Swan y todos los productos fabricados en Alemania llevan la etiqueta ecológica de la UE.

Los productos de baño de Katrin incluyen papel higiénico y toallitas de mano con dispensadores inclusivos (adaptados para todos los públicos), así como productos de papel higiénico convencional, rollos de limpieza, pañuelos faciales y jabones de manos ecológicos.

 

Etiquetas ecológicas de los productos Katrin

Cisne Nórdico (Nordic Ecolabel). Es un sello nórdico independiente que acredita sus productos con criterios ecológicos desde la producción, vida y residuo. Este sello requiere que, al menos un 20% de la fibra virgen que se emplea en la fabricación de papel provenga de plantaciones certificadas. Además, no permite el uso de cloro y restringe la aplicación de productos químicos durante el proceso de fabricación.

Ecoetiqueta Europea (Ecolabel). Se trata de un sello independiente oficial de la Unión Europea (UE) que certifica los productos que siguen criterios ecológicos. Este sello requiere que, al menos un 10% de la fibra virgen de la celulosa proviene de plantaciones certificadas. No tolera el uso de cloro y restringe las emisiones.

FSC (Forest Stewardship Council). Este sello garantiza que la materia prima de la celulosa proviene de bosques sostenibles.

PEFC (Programme for the endorsement of Forest Certification). Tiene la misma función que el FSC, pero es gestionado por un organismo independiente.

ISO 14001. Norma internacional que garantiza que la empresa en cuestión realiza una buena gestión medioambiental.