¿Cómo ahorrar costes en el servicio de limpieza?

Ahorrar en la limpieza no debería ser sinónimo de reducir los niveles de higiene de las empresas, sino en la optimización del consumo de productos.

En todos los sectores, los niveles de calidad de la higiene tienen un efecto directo en la salud, imagen, reputación e incluso rentabilidad de la empresa. Sin embargo, esto no significa que no se puedan llevar a cabo acciones para ajustar los consumos y procesos y favorecer una importante reducción de costes en la partida de la limpieza.

En este artículo queremos presentar acciones que mejoren la gestión y le ayude a ahorrar costes de limpieza.

1.   Utilizar solamente los químicos necesarios

Cuando se analizan las necesidades de limpieza de un espacio y se trabaja con un plan de higiene que estandariza los procesos, permite concretar los químicos necesarios en cada proceso e incluso unificarlos para reducir las referencias utilizadas. Esta reducción de químico mejora el control del consumo y facilita los procesos de limpieza de equipos.

2.   Implantar sistemas de dosificación de químicos

Uno de los problemas más comunes es la sobre dosificación y el desperdicio de producto.

Mucha gente cree que aplicando más producto la limpieza será más efectiva, pero todo lo contrario, un exceso de producto puede provocar manchas y rastros en pavimentos y superficies. En caso de desinfectantes, se pueden generar resistencias hacia algunos microorganismos, haciendo que la aplicación del desinfectante sea menos efectiva a la larga.

Los productos de limpieza profesionales tienen indicadas en la ficha técnica las dosificaciones recomendadas en cada aplicación. Estas dosificaciones están testadas y aseguran que los productos tengan el efecto esperado en la superficie aplicada.

Utilizando sistemas de dosificación conseguimos la dosis exacta que necesitamos para cada uso, eliminamos la manipulación manual de los químicos y evitamos en el sobre dosificación consiguiendo reducir el consumo de químicos.

3.   Formación continua de los equipos de limpieza y revisiones periódicas de procesos

Todas las medidas comentadas en el artículo deben realizarse integrando formación en el equipo de limpieza. Los trabajadores y trabajadoras deben conocer los procesos concretados en el plan de higiene de cada espacio, conocer los productos y el funcionamiento de sistemas de dilución, formas de utilización de los útiles y manejo de la maquinaria.

Sin esta formación y revisiones periódicas de los procesos se pueden producir incidencias que provoquen sobre dosificaciones, malos usos de los sistemas, útiles y maquinaria, e incluso puede provocar que el equipo sufra algún accidente que podría haberse evitado con formación.

4.   Comprar productos, útiles y maquinaria de limpieza por efectividad y durabilidad

La compra de productos de limpieza en ocasiones se basa en un solo criterio, el precio, sin tener en cuenta el consumo real resultante de la unidad de compra, ni su efectividad ni durabilidad.

De poco sirve comprar una escoba a bajo precio, si cada dos meses se debe comprar una nueva por desgaste o porque sencillamente se rompe por la frecuencia de uso o dureza de la tarea asignada. Tampoco sirve comprar un desengrasante barato si por cada aplicación se gasta la garrafa entera.

Los químicos deben ser profesionales por seguridad y por su efectividad testada. Los útiles resistentes y diseñados agronómicamente para ejecutar las tareas de forma fácil y rápida. Y la maquinaria de limpieza debe ser la adecuada para la tarea a realizar y contar con servicio de repuestos y servicio técnico eficientes para asegurar un buen funcionamiento.

Muchas veces los responsables de gestionar la higiene de las empresas, no cuentan con tiempo suficiente para poder analizar e implantar mejoras periódicas. Por este motivo, el equipo de DIBOSCH puede ayudarles, analizando los puntos críticos, proponiendo mejoras para cada espacio, implantando los sistemas y formato en todo el equipo de limpieza.